3.1.- ¿Para qué nos sirve el sentido del tacto?

Como todos los demás sentidos, el tacto nos permite relacionarnos con nuestro entorno.

La primera "misión" del tacto es la de informar de cuándo, cómo y dónde una parte de nuestro cuerpo entra en contacto con otra o con otro objeto.

A través de él podemos, incluso sin sensaciones auditivas o visuales, reconocer el tamaño de los objetos, su forma, su textura y su dureza.

También nos permite distinguir las sensaciones de caliente o frío, de presión, de dolor, de vibración, de cosquilleo, del peso que sostenemos y de la fuerza que ejercen nuestros músculos.

 

Imágenes: MEC-ITE / flickr.com / NASA HQ / wikimedia commons

Y no queda ahí la cosa. El tacto no es tan solo un sentido externo, sino que también nos informa sobre la situación interna de nuestro cuerpo.

Nos indica la posición de las distintas partes del cuerpo (pies, manos, brazos, piernas…) y nos alerta de posibles fallos internos, normalmente mediante señales de dolor.

Con entrenamiento, puede llegar a ser tan sensible como para permitir leer con los dedos usando el código Braille.

 

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Para saber más

Una de las sensaciones que detectamos con el tacto es la presión. La presión es, en realidad, un concepto físico muy importante que afecta a muchas facetas de nuestra vida.

Pulsa sobre el siguiente enlace para saber algo más sobre esta magnitud (o para recordarlo, si ya lo sabías). ¿Qué es la presión?